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¿Tienes daltonismo? Compruébalo

Esta entrada es especial para todos aquellos que sospechan tener ceguera a los colores, principalmente rojo o verde; compruébalo mediante un sencillo test que puede hacer cualquier persona, tenga o no daltonismo.
 

 

¿Es correcto decir daltonismo? Breve historia del origen de la palabra

La palabra daltonismo proviene del químico y matemático John Dalton (1766 - 1844), quien identificó este defecto visual relativo a la percepción de los colores que él mismo padecía en su libro Hechos extraordinarios relacionados con la visión de los colores, en el que postulaba que las deficiencias en la percepción del color se deben a anomalías al líquido contenido en el interior del ojo. Era la primera vez en la que no sólo se describía el hecho de la falta de percepción del color en algunas personas, sino que también se daba una explicación causal al fenómeno. Aunque su teoría fue desacreditada estando él mismo en vida, la investigación profunda y metódica que realizó sobre su propio problema visual causó una impresión tal que su nombre se convirtió en el término común para designar la ceguera al color, el daltonismo.
 

Si bien la palabra daltonismo es la forma con la que nos referimos regularmente a la deficiencia para percibir ciertos colores, cada deficiencia para color tiene su nombre: 

  • Deuteranopia: la deficiencia para distinguir el color VERDE
  • Protanopia: la deficiencia para distinguir el color ROJO
  • Tritanopia: la deficiencia para distinguir el color AZUL (menos común)

Mucho menos común todavía, está la acromatopsia, en donde la persona ve en blanco y negro (o escala de grises). Se presenta únicamente un caso por cada 100,000 personas.

El daltonismo en su forma hereditaria, afecta con más frecuencia a los hombres que a las mujeres. Se estima que el 8 % de los hombres y menos del 1 % de las mujeres tienen problemas de visión de los colores

Lo más común es que las personas daltónicas confundan el rojo y el verde. También pueden presentar dificultades para distinguir otros colores como rojos, naranjas, amarillos, verdes y marrones, por ejemplo. A veces, tienen problemas para distinguir entre los tonos claros y los oscuros. Es difícil darse cuenta que se tiene daltonismo, una persona puede darse cuenta de ello hasta entrada su vida adulta incluso, y es que, como la mayoría de defectos visuales que son de nacimiento, la persona no sabe que no ve bien hasta haberse realizado un examen de la vista. Por ello se recomienda realizar un examen visual a niños a partir de los 6 años, para descartar alguna carencia en su visión. 
 
 

¿Puedo adquirir daltonismo si no nací con él? Sí

Existen otras causas que pudieran generar una deficiencia en la percepción de colores, tales como el glaucoma, la degeneración macular, el Alzheimer, el síndrome de Parkinson, el alcoholismo crónico, el síndrome de Kallman, la leucemia y la anemia de células falciformes, entre otros; hay estudios que indican que la droga hidroxicloroquina (Plaquenil), utilizada para tratar artritis reumatoidea entre otras afecciones, también puede causar daltonismo.
 
 

Detectar daltonismo en niños

Detectar el daltonismo en edades tempranas es muy importante para que la etapa de aprendizaje de los niños se vea lo menos afectada posible. En el caso de que un menor sea daltónico hay que informar a sus profesores en la escuela, para que tengan en cuenta su dificultad de distinguir colores en todo momento. Para ello, puedes realizar algunos ejercicios en casa: 

  1. Si el niño es muy pequeño y no conoce los nombres de los colores, puedes usar cuatro cartulinas de colores (rojo, verde, azul y amarillo) y recortar cada una de ellas en 4 cuadrados. Una vez hecho esto, pídele que agrupe los 4 cuadrados de cada color. Si observas que confunde los tonos, tendrás un primer indicio de daltonismo infantil.
  2. Cuando el niño ya conoce los nombres de los colores le puedes pedir que haga dibujos, cada uno de un color y que te diga qué colores ha usado para cada uno. Si los identifica todos correctamente, significará que no padece de ninguna alteración ni ceguera del color.
  3. Otros ejercicios: puedes realizar algunas otras pruebas rápidas como pedirle a tu hijo que te indique los colores de las frutas por ejemplo, o bien observar qué colores usa para dibujar objetos cotidianos.

Actualmente no existe cura para el daltonismo. La persona que lo tiene, principalmente de forma hereditaria, se adapta a ver la vida a su manera. Existen sin embargo en el mercado lentes que hacer percibir los colores a las personas daltónicas. Sin más, te dejamos a continuación 15 imágenes con las cuales te darás cuenta si tienes daltonismo o no, cada círculo tiene un número en su interior; puedes enviarnos tus respuestas por mensaje a nuestra página de Facebook dando clic aquí y con gusto te daremos un diagnostico (no es el test completo, contamos con una versión más completa en físico en nuestras instalaciones):

 

¡Esperamos haber resuelto tus dudas! Si tienes alguna otra duda o comentario, háznoslo saber, al igual si te gustaría ver algún tema publicado en este blog, recuerda que se hizo pensando en ti. ¡Ten un excelente día!


Lentes de contacto suaves: colocación y cuidados (y mitos)

Si ya eres paciente de ÖÖKULL y decidiste usar lentes de contacto suaves, seguro recuerdas que te ayudamos en tu primera puesta, y te explicamos los cuidados y la importancia de la higiene; pues bien, tanto si ya eres paciente de ÖÖKULL como si aún no lo eres y estás considerando usar este tipo de lente, ya sea para algún evento especial o porque quieras descansar de los lentes de armazón, a continuación te explicamos cómo colocarlos y retirarlos, además de los consejos de cuidado; como un extra, al final de la entrada desmentiremos los mitos más comunes sobre este tipo de lente.
 

Conociendo los lentes de contacto....

Los lentes de contacto generalmente se entregan en su empaque lleno de solución multipropósito, algo como esto:


Antes de abrir el estuche para sacar los lentes, deberás lavarte las manos con jabón y secarlas con una toalla que no suelte pelusa.

Una vez que tengas las manos limpias, saca el lente de su empaque y colócalo en la palma de tu mano, deberás desechar la solución en la que estaba guardado (siempre que lo vayas a guardar de nuevo tendrás que añadir nuevamente solución). Ya que tengas el lente en la palma de tu mano, colócalo cuidadosamente en la yema de tu dedo índice (de tu mano derecha si eres diestro o tu mano izquierda si eres zurdo) y obsérvalo de perfil, inspecciona las orillas del lente. Podrás notar dos formas: 
  1. Si las orillas están hacia arriba, el lente estará en posición adecuada
  2. Si las orillas se ven hacia afuera el lente estará al revés, voltéalo sobre sí mismo para que esté en la posición adecuada


Ahora tendrás el lente listo para ser colocado. 
 
Ojo: Para colocarte tus lentes hazlo siempre frente a un espejo, nunca en un lavabo ya que se te pueden caer, de preferencia en un tocador o una mesa, pon una toalla limpia y que no suelte pelusa en su superficie.
 
Para colocar los lentes: 
  1. Con la yema de tu dedo índice que NO tengas el lente, jala el párpado superior del ojo donde te lo pondrás hacia arriba y al mismo tiempo con tu dedo medio jala tu párpado inferior hacia abajo
  2. Usa el dedo índice que tiene el lente de contacto y colócalo en el centro de tu ojo, algunas personas les funciona mirar hacia abajo, a otras mirar hacia un lado o mirar hacia abajo; trata de mirar hacia el frente para que te mires en el espejo
  3. Una vez que hayas colocado el lente en tu ojo, suelta lentamente tus párpados y parpadea; si te sirve mejor, deja tus ojos cerrados un momento y mueve hacia los lados tu ojo para que el lente quede centrado
Para retirar los lentes: 
  1. Mira hacia arriba y baja tu párpado inferior con el dedo medio de tu mano y pon el dedo índice en la parte baja del lente; deslízalo hacia la parte blanca de tu ojo
  2. Con la yema de tus dedos índice y pulgar, deberás dar un ligero pellizco de lado a lado en el lente; jala y el lente estará afuera de tu ojo
  3. Coloca tus lentes en su empaque con solución nueva, asegúrate de que cada lente quede completamente inmerso en solución multipropósito
Recuerda siempre tener tus manos limpias al momento de que vayas a ponerte o quitarte tus lentes, así como desechar la solución cada que saques tus lentes del empaque y añadir nueva cada que los vayas a guardar. Preferentemente cambia el empaque cada mes. 
 
Rompiendo mitos:
  • Los lentes de contacto son incómodos. Los lentes de contacto son muy cómodos, de hecho, muchas personas dicen que no se siente nada. Sentirás incomodidad sólo las primeras veces y de manera momentánea
  • No puedes usar lentes de contacto si tienes astigmatismo. Hay lentes de contacto especiales para personas con astigmatismo, los lentes de contacto tóricos
  • Los lentes de contacto causan infecciones oculares. Si se siguen las rutinas de limpieza adecuadas, el riesgo de infecciones es mínimo. Lava siempre bien tus manos antes de tocar tus lentes de contacto y sigue los consejos para el cuidado de los lentes antes mencionados
  • Los lentes de contacto se pueden perder detrás del ojo. Es físicamente imposible que los lentes se pierdan detrás del ojo. Hay una membrana que cubre el ojo que conecta la parte interior de tus párpados, por lo que es imposible que algo se vaya detrás de tu ojo, incluso un lente
  • Los lentes de contacto pueden quedarse pegados al ojo. Los lentes de contacto no pueden quedarse pegados al ojo y pueden retirarse fácilmente de la manera que te mencionamos antes
  • El cuidado de los lentes de contacto es complicado. Lleva muy poco tiempo retirar, limpiar y guardar tus lentes de contacto. Y si usas lentes desechables diarios, puedes ahorrarte esos minutos también
  • Los lentes de contacto pueden salirse del ojo. Cuando están bien colocados, los lentes se mantienen en su lugar todo el tiempo. En la rara ocasión en que un lente se mueva de su lugar, generalmente se queda en el ojo. Parpadear un par de veces debería mover el lente a su posición. De no ser así, lava tus manos y masajea suavemente tu párpado o mueve el lente con tu dedo
  • Los niños y los adolescentes no pueden usar lentes de contacto. Muchos adolescentes, e incluso niños, usan lentes de contacto. El uso exitoso depende más del nivel de responsabilidad y la actitud que de la edad
  • Las personas mayores de 40 años no deberían usar lentes de contacto. Las personas de cualquier edad pueden usar lentes de contacto

Recuerda preguntarle a tu ÖÖKULLISTA todas las dudas que tengas y sigue todas las instrucciones que te dé, hay lentes de contacto que son de uso diario, mensual, o anual; también hay lentes de contacto que hay que ponerse y quitarse a diario y otros con los que puedes durar días sin retirarlos.

¡Esperamos haber resuelto tus dudas! Si tienes alguna otra duda o comentario, háznoslo saber, al igual si te gustaría ver algún tema publicado en este blog, recuerda que se hizo pensando en ti. ¡Ten un excelente día!